Domingo, julio 23, 2017

Hacia dónde van los BRICS

Hacia dónde van los BRICS

Por: Enrique Daza*

La prensa occidental ha alimentado sentimientos contra Rusia acusándola de intenciones imperialistas globales, también en contra de China a la cual se considera la responsable de buena parte de la crisis económica mundial. Washington no ocultó su alegría con la destitución de Dilma Rousseff y ha cortejado sistemáticamente a la India, intentando romper su alianza con Rusia y China en el seno de los BRICS. Trump intenta atraer a Rusia y aislar a China. El tema de los BRICS está en el seno del debate geopolítico.

Este grupo (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) del cual se habla desde 2001, solamente se conformó como tal en 2006, reúne 5 de las economías más importantes del mundo. Según la lista elaborada por el FMI, comparando los países por su paridad en el poder adquisitivo, China es la mayor economía seguida por Estados Unidos. Por su parte, India Rusia y Brasil se encuentran entre las 10 primeras. Suráfrica se encuentra en el puesto 30. El PIB de los BRICS sumado es superior a los 32 billones de dólares, suma igual al PIB combinado de Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia e Italia. La economía de India se ubica en el tercer lugar a nivel mundial, y Rusia, Brasil, India y China se encuentran entre los 10 países más grandes en superficie y en número de habitantes. Los BRICS pasaron en 20 años de tener el 5% al 21% del PIB mundial.

Los BRICS, desde 2009, han organizado ocho cumbres, la última de las cuales se realizó en la India en 2016. En tan corto tiempo han logrado una importante identidad en asuntos básicos, varios de los cuales representan un desafío a la arquitectura económica de posguerra y a la política internacional de la OTAN.

Una arquitectura económica distinta.
En 2013, en la quinta cumbre de los BRICS, surgió la idea de un banco de ese grupo, El Nuevo Banco de Desarrollo, al cual se le asignó un capital de 100.000 millones de dólares y comenzó sus operaciones en abril de 2016 cuando aprobó los primeros créditos. Un poco después se creó el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, con un capital 100.000 millones de dólares, alrededor de cinco veces mayor que el patrimonio del BID, doce veces el del Banco Latinoamericano de Desarrollo, tres veces el del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil y dos veces y medio el patrimonio del Banco Mundial (http://bit.ly/2fQYPCh). Si a esto le añadimos que China tiene cuatro de los seis bancos más grandes del mundo por su capitalización bursátil (http://bit.ly/2gkxmcT) se puede apreciar el importante peso de este grupo en el terreno financiero.
En los documentos fundacionales y declaraciones de sus protagonistas estos bancos, y en general los BRICS, critican la hegemonía norteamericana, el sistema del Banco Mundial y la destinación de los créditos al crecimiento, mientras ellos afirman que destinarían sus recursos al desarrollo muy centrado en la construcción de infraestructura y subsanar vacíos en la disponibilidad de recursos de inversión, aunque queda pendiente establecer si los condicionamientos y montos en la asignación de recursos será realmente diferente.
Su alternativa al Fondo Monetario Internacional fue la creación el Fondo Común de Reservas Monetarias, con 100.000 millones de dólares, concebido como un fondo de emergencia en caso de crisis. Han igualmente fortalecido su comercio bilateral el cual es hasta ahora solamente el 10% del intercambio comercial del bloque (goo.gl/UFgMnb). Pero es el 14% del comercio mundial
y asciende a 6,5 billones de dólares. La tendencia es aumentar el comercio en sus respectivas monedas nacionales e ir abandonando el dólar y el euro como base de sus intercambios. (goo.gl/huWEGc)

De esta manera, un punto de identidad en los BRICS es la crítica al Banco Mundial, al FMI, al dominio del dólar como divisa internacional y podría afirmarse que dan mayor importancia a asegurar los flujos comerciales que a la suscripción de tratados de libre comercio los cuales incluyen otros temas como inversión, propiedad intelectual o compras estatales y cuyas controversias se ventilan en las instituciones anexas al Banco Mundial como el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias en Materia de Inversión, CIADI, en resumen cuestionan lo que se llama la gobernanza económica mundial, pero algunos de ellos al mismo tiempo exigen una mayor participación en las decisiones de las instituciones tradicionales y establecen mecanismos de cooperación con estas.
En buena medida estos países todavía poseen proyectos nacionales de desarrollo, no son miembros de la OCDE y defienden el papel activo del Estado, protegen su mercado interno con lo que se ha llamado neoproteccionismo o proteccionismo inteligente, que no es sino la mezcla de políticas macroeconómicas, tecnológicas y culturales para que sus naciones no se disuelvan en el torbellino de la globalización.
En diciembre de 2015 el FMI anunció la incorporación del renminbi o yuan –junto al dólar, el euro, el yen y la libra esterlina a las monedas que el FMI utiliza como activo internacional. Esto significa que la cesta del FMI estará compuesta por un 47,7% de dólares, un 30,9% de euros, un 10,9% de renmimbis, un 8,3% de yenes y 8,09% de libras esterlinas. Esto conllevó al aumento de la participación de China, India y Rusia en el gobierno de este organismo. (goo.gl/w5BYPO)

Los BRICS han tratado de asumir posiciones comunes sobre temas sensibles como la crisis de Grecia, el terrorismo del Estado Islámico, así como mecanismos de cooperación entre ellos y posiciones comunes frente al G 20, el G8 y la reforma del sistema financiero mundial. Han propuesto un nuevo sistema de votación en el Banco Mundial y el involucramiento en eventuales acciones militares y humanitarias, en la medida que las mismas sean autorizadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, criterio este último que choca con el unilateralismo estadounidense que interviene por doquier saltándose esta autorización (goo.gl/Pk00Ym)

La geopolítica de los BRICS
El gasto militar de este bloque se ha incrementado en los últimos años e India es actualmente el principal comprador mundial de armas, siendo responsable del 15% de las importaciones mundiales de armamentos. Por otra parte, hay acuerdos de cooperación militar de Brasil con India y acuerdos entre Rusia, Suráfrica y Brasil para la producción conjunta de misiles y una vieja alianza militar entre Rusia e India que incluye la venta de portaviones y la ayuda en la construcción de una central nuclear. (goo.gl/GIiZ4P). En esta intrincada red de alianzas militares, no deja de haber tensiones, particularmente entre India y China que, aunque tienen numerosas complementariedades económicas tienen distintos intereses geopolíticos. En primer lugar, ambos países luchan por la supremacía naval en el Océano Índico, para lograrlo, China ha venido colocando a lo largo de toda la costa asiática, desde el Mar Rojo y Golfo Pérsico hasta el Mar de China Meridional, una serie de enclaves estratégicos como bases navales, bases aéreas, puertos o prospecciones petrolíferas en territorios propios y de países amigos, formando una cadena o collar que se ha venido a conocer como “collar de perlas”. Se trata de «controlar el Océano Índico para dominar Asia», (goo.gl/IAjZOD).

Por otra parte, los principales clientes de China en material militar son países con intereses geopolíticos encontrados con India, como Pakistán, Bangladesh y Myanmar. China ha encontrado desde hace muchos años en Pakistán un importante socio en materia de comercio y cooperación militar que está desde hace décadas en disputa con la India por la región de Cachemira.
Los BRICS han cultivado hace años la amistad con países de África. La pertenencia de Suráfrica a este grupo a pesar de ser una economía relativamente pequeña que no se encuentra entre las 20 primeras economías del mundo, lo demuestra. Para Brasil, durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores, la relación con África fue una prioridad. La compañía brasileña Embraer, ha comenzado a vender aviones “Súper Tucano” a diferentes países africanos. China tiene fuerte presencia en África, especialmente en el ámbito de la infraestructura y recursos naturales. En el período comprendido entre 2006 y 2010, China se convirtió en el mayor exportador de armas al África sub-sahariana, superando a Rusia en esta posición, siendo Nigeria su principal cliente. Sudáfrica, con una floreciente industria de defensa, es el segundo país del África sub-sahariana en gastos de defensa.

Los BRICS están rodeados por todo un sistema de alianzas y de acuerdos políticos y de cooperación que amplían su influencia, la cual a veces es subestimada por los medios occidentales. Un caso es la organización de Cooperación de Shanghái, integrada por Rusia, China y 4 países de la antigua Unión Soviética y, recientemente India y Pakistán, e incluye cooperación económica y en materia de seguridad. También está la Asociación del Sur de Asia para la Cooperación Regional con Bután, Nepal y Bangladesh, más dentro de la esfera de influencia india. También todos tienen estrechos nexos con Irán y Siria. Brasil lideró hasta hace poco el proyecto de Unasur que agrupaba todos los países de América del Sur y a Mercosur como el mecanismo de integración más exitoso de Suramérica. Fue una pieza central de la oposición a la propuesta estadounidense de unirse a través de tratados de libre comercio, el ALCA.
A pesar de que Rusia tiene una fuerza nuclear importante que incluso puede superar a Estados Unidos, la economía rusa es cinco veces más pequeña que la de esa potencia. (goo.gl/VxD5ey). Rusia y China tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
India y Brasil aspiran a formar parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y China ejerce un creciente liderazgo global de la mano de sus crecientes inversiones y aumento del comercio.

La economía China es mayor que la de las otras cuatro economías BRICS juntas y representa el 55 por cien del total. El Banco de Desarrollo de China realiza ya más préstamos que el Banco Mundial y el gigante asiático acumula la mayor cantidad de reservas en divisas del mundo, con cuatro billones de dólares, el 40 por cien del total.
Paradójicamente, ante el surgimiento de fuerzas proteccionistas en respuesta al fracaso de la globalización para dar estabilidad a la economía global y asegurar una equidad en el desarrollo, China, al tiempo que replantea el modelo basado en la exportación de mano de obra barata, se propone como nuevo líder de la apertura y el libre comercio.

Los BRICS además de tener importantes éxitos económicos han jugado un papel de contención del expansionismo estadounidense y de la OTAN. Lógicamente existe todo un debate sobre la desigualdad interna, el modelo económico, sus veleidades en relación a la profundización de la globalización y demás, pero eso no es óbice para desconocer su papel en la búsqueda de un mundo multipolar.
La elección de Donald Trump en Estados Unidos puede hacer más complejo este ajedrez, pues podrían suspenderse las sanciones a Rusia que están costando más a Europa que a la propia Rusia y crear fricciones entre China y Rusia. Sin embargo, la reciente reafirmación del compromiso estadounidense con la OTAN, enemigo de los BRICS, hacen difícil este propósito.

*Director de Deslinde y Co-director del Centro de Estudios Latinoamericanos – CELU

Nota: Este artículo se encuentra publicado originalmente en la Revista Deslinde Número 60. 

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