Viernes, febrero 23, 2018

La Política Industrial de Brasil

La Política Industrial de Brasil

En medio de la actual contienda electoral en Brasil, que enfrenta a la actual mandataria Dilma Rousseff del PT y la opositora Marina Silva del PSB, uno de los debates más importantes gira en torno a la política industrial y las relaciones comerciales con el resto del mundo. Para Silva, el poco crecimiento del PIB que ha tenido Brasil en los últimos 3 años, que ha sido en promedio del 2%, la tasa de inflación de más del 5%[1] y la disminución de las exportaciones de industria manufactureras, son muestras de la necesidad de cambiar el modelo, volver al libre comercio, alejarse de Mercosur y su arancel común, priorizar el TLC con Estados Unidos y la Unión Europea[2], para contrarrestar las tendencias mencionadas. Sin embargo, para los miembros del PT y la misma Dilma, la política económica e industrial permitió sacar a Brasil de la crisis en la que estuvo inmersa desde la mitad de los 80 y todo el 90, producto de la aplicación de las políticas que el PSDB implantó, con Cardozo a la cabeza,  y que hoy con Silva se buscan reeditar.

 

Brasil construyó su base económica industrial desde 1930 hasta 1980, esta estaba dirigida al mercado interno y tuvo un papel importante el impulso estatal con la creación de Parques Industriales Fomento que comenzó desde 1951, y que generó una tasa promedio de crecimiento de la industria de 7,4%[3]. Durante el periodo subsiguiente, la política económica de Brasil estuvo dirigida a incorporarse en las dinámicas del libre comercio y la globalización, la disminución del papel del Estado en la economía, las privatizaciones y demás medidas que son parte del llamado Consenso de Washington. Esto generó que sectores como el textilero, el calzado, los eléctricos y las telecomunicaciones[4] decrecieran considerablemente, definiendo un promedio de crecimiento de la industria del 2%[5] entre 1980 y 2003.

 

Con la entrada de Lula Da Silva y el PT, la política económica cambió, se priorizo el papel del Estado en el fomento a la industria, la creación de infraestructura y la recuperación de un mercado interno de alrededor de 200 millones de habitantes. Para ello entablo tres políticas centrales: inversión fija en infraestructura y la Política de Desarrollo Productivo para industria (PDP); Inversión en innovación: PDP, Programa de desarrollo científico y tecnológico (PACTI); además del encadenamiento productivo por vía de las compras estatales. Estas políticas generaron un crecimiento en el índice de producción industrial desde 2003 a 2013 del 40%[6].

 

La política industrial de Brasil durante el periodo de Lula y Dilma, enfocada en fortalecer la participación en el mercado interno, implicó que a pesar que la producción industrial aumentó, las exportaciones del mismo sector disminuyeron. Esto se debe, a que Brasil empleó una reestructuración en la industria agrícola, garantizando la seguridad alimentaria y exportando sus excedentes que han sido la mayoría de los productos que se exportan. En el 2000, las exportaciones de productos semimanufacturados y manufacturados representaban el 74,5% de las exportaciones, en 2013 el 51%[7], sin embargo, la participación de Brasil en las exportaciones mundiales pasó del 0,94 (1994-2002) al 1,45% (2003-2013)[8].

 

En definitiva durante el periodo de los gobiernos del PT, hubo una reestructuración de la política industrial que le permitió crecimientos importantes y diversificación de los mercados, logró unas tasas de crecimiento superiores a las de Cardozo, teniendo en cuenta la crisis internacional que se vivió en 2008, redujo dramáticamente la deuda externa pública que paso en 2002 del 41,8% del PIB al 13,7% en 2013, redujo las tasas de inflación promedio de 9,12% (1994-2002) al 5,8% (2003-2013) y alcanzó un superávit en la balanza comercial del 4,7%, cuando en el periodo del gobierno del PSDB era deficitaria[9].

 

La diversificación de la política comercial de Brasil ha sido exitosa, en 2002 el 51,2% de las exportaciones tenían como destino Estados Unidos y la Unión Europea, en 2013 esas exportaciones son del 28%, ese decrecimiento fue compensado aumentando las exportaciones a los países miembros de la ALADI, donde se encuentra todo Suramérica y algunos países de Centroamérica, pasando del 16,4% al 24,2%. China ha jugado un papel clave en esa diversificación, en 2002 las exportaciones a este país solo era del 4,2%, en 2013 fue del 16%, Mercosur también concentro las exportaciones brasileras en el proceso de diversificación pasando de 5,5% al 11,6, mientras que con Japón se ha mantenido estable sin superar el 4%[10]. Esta política le permitió a Brasil firmar un acuerdo en el 2012 para comenzar a vender aviones a Rusia[11], luego de la caída de venta de aviones a Estados Unidos producto de la crisis de las aerolíneas en ese país[12].

 

Es evidente que, conforme al análisis de las cifras, la política industrial y de diversificación del comercio internacional que empleó Brasil durante el periodo de 2003-2013 ha sido más efectiva que la aplicada durante el gobierno de Cardozo de 1994 a 2002, que es la que pretende reeditar la candidata Silva, sin contar que la crisis de 2008 no logró afectar de la misma manera a Brasil que a otros países de Europa o Asia, volver al pasado podría afectar drásticamente el aparato productivo brasilero que no ha acabado de consolidarse ni reestructurarse, sin contar con las consecuencias negativas que genere en las relaciones económicas con el resto del continente. El bajo crecimiento del PIB y de la industria, son simplemente consecuencia de los coletazos de la crisis del 2008, pues la Unión Europea y Estados Unidos, al igual que algunos países de Asia, como Japón y Corea de Sur (incluso China) han cerrado parcialmente sus mercados internos para ajustar sus políticas económicas ante los desastres causados por el crack del 2008. Si los pronósticos de algunos analistas económicos se cumplen y el mundo vuelve a sufrir otra crisis en 2016, las políticas del libre comercio y del Conceso de Washington generarían una recesión y crisis muy fuerte en la economía brasilera, por lo anterior los países de los BRICS han agilizado la construcción de su propio Banco.  Es por esto que en las elecciones del 3 de octubre se juega el futuro económico de Brasil y de América Latina, para el PT y Dilma es necesario hacer ajustes a la política industria, agraria y social para lograr mayores avances a los que ha tenido, y evitar el estancamiento de su economía.

 

Andrés Sebastián Aristizábal Vásquez

Coordinador CELU

@ASAristizabal

 

[1] Gomes, Gerson y Silva Da Cruz, Carlos. Vinte Anos de economía brasileira 1994/2004.  Centro de altos Estudos Brasil Século XXI. Brasilia, Julio 2014.

[2] Brasil: Marina Silva propone flexibilizar reglas del Mercosur. Portal Virtual: El Cronista. Consultado el 11 de septiembre de 2014.  http://www.cronista.com/internacionales/Brasil-Marina-Silva-propone-flexibilizar-reglas-del-Mercosur-20140901-0003.html.

[3] Bielschowsky, Ricardo. Estrategia de desarrollo y política industrial en Brasil. Oficina de la CEPAL en Brasil. Presentación en la UNAM, México, marzo de 2010.

[4] Ibíd.

[5] Ibíd.

[6] Gomes, Gerson y Silva Da Cruz, Carlos. Op.cip.

[7] Ibíd.,

[8] Ibíd.

[9] Ibíd.

[10] Ibíd.

[11] Dilma fue a vender aviones a Rusia. Portal Virtual: Pagina 12. Consultado el 11 de septiembre de 2014. http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-209865-2012-12-14.html.

[12] Exportaciones de manufacturas brasileñas a Estados Unidos: ¿es posible revertir el cuadro? Portal del Observatorio Económico de la Red Mercosur. Consultado el 11 de septiembre de 2014.  http://www.oered.org/pt/component/content/article/188-exportaciones-de-manufacturas-brasilenas-a-estados-unidos-ies-posible-revertir-el-cuadro.html

About The Author