__gaTracker('send','pageview');

abril 26, 2017

Llovizna norteamericana y tormenta en América Latina

Llovizna norteamericana y tormenta en América Latina

Por: Manuel Martínez*

En los próximos 3 años se realizarán elecciones presidenciales en casi todos los países de América Latina. Las contiendas estarán enmarcadas en un contexto de crisis económica generalizada que puede determinar un quiebre en los regímenes políticos de la región.

Desde el año 2008 el gobierno de los Estados Unidos y en especial la Reserva Federal han adelantado una política de recuperación económica de la Gran Recesión. Durante 7 años, se adoptó un arsenal de instrumentos (política monetaria, fiscal y comercial) que esta resolviendo los problemas estadounidenses a cambio de trasladarlos al resto del mundo.  Las políticas aplicadas por la potencia norteamericana bien podrían denominarse ‘Obamanomics’: combinación de una agresiva emisión monetaria, libre comercio a fondo, elevación del consumo de la clase media y una histórica revolución energética. Estas políticas tienen efectos globales, en razón de la dolarización de la economía mundial, por lo que toda actividad en el país del norte repercute más que proporcionalmente en el resto de países, especialmente en los emergentes y en los países sin autonomía monetaria. Así lo demuestra una extensa lista de investigaciones recientes sobre el efecto de la subida de la tasa de interés en los mercados emergentes.

¿Como será el contagio de la política económica de Estados Unidos a América Latina? El contagio dependerá de la exposición externa de cada país en su cuenta de capitales y de mercancías. Las políticas heterogéneas aplicadas en América Latina durante la bonanza, en general no corrigieron de fondo este aspecto, salvo contadas excepciones. En la mayoría de los casos,  se presentan los siguientes mecanismos de contagio en las economías de América Latina: A) Un creciente déficit en cuenta corriente infinanciable que obligaría a ajustarlo por medio de una contracción de la demanda y una destrucción de la producción y el empleo. B) Las enormes fluctuaciones en el tipo de cambio deterioran los términos de intercambio y por tanto, las balanzas comerciales de los países. La evidencia demuestra que mientras los términos de intercambio caigan, no hay devaluación que levante las exportaciones, en especial en países que durante la bonanza, destruyeron su aparato industrial y agrícola (enfermedad holandesa).

Las diferencias entre los bloques son marcadas: mientras que los países del bloque alternativo lograron importantes avances sociales en la reducción de la pobreza, la desigualdad y la informalidad, el papel económico del Estado se basó en el rescate de importantes y estratégicos sectores productivos junto a una política fiscal democrática. Mientras los países ‘fondomonetaristas’ no lograron avances significativos en el terreno social, desnacionalizaron empresas rentables y estratégicas y profundizaron en políticas laborales y salariales regresivas. En ambos casos, varios países no lograron disminuir su déficit en cuenta corriente y el ahorro externo. La diferencia se da en el uso del mismo: mientras los primeros emplearon parte para financiar su política social, en los segundos, desarrollaron una política adictiva al capital externo, gastándolo en mayores beneficios y exenciones para su atracción, creando un circulo vicioso.

La situación política de América Latina guarda una alta correlación con los cambios en la política económica de Estados Unidos. La “nueva década perdida” del subcontinente tiene razones globales, especialmente vinculadas a la política monetaria y comercial de la potencia del norte. Lo grave de este nuevo periodo es que en todos los países de América Latina la crisis la pagarán los pueblos: unos por que verán menguada la política social y los otros por que aplicarán reformas antinacionales y regresivas para descargarle la crisis a trabajadores y clases medias. Este periodo merece ser analizado y extraer lecciones para no volver a caer en la misma historia.

*Manuel Martínez es economista, coordinador del CELU-Bucaramanga.

manfel69@gmail.com @ManuelMartin69

Centro de Estudios Latinoamericanos – CELU

Download (PDF, 1.39MB)

About The Author