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Domingo, mayo 28, 2017

¿Por qué Trump?

¿Por qué Trump?

Por: Andrés Sebastián Aristizábal Vásquez*

Las elecciones del pasado 8 de noviembre no solo dejaron de ganador a Donald Trump, quien se convertirá el próximo 20 de enero en el presidente número 45 de los Estados Unidos, sino que puso en evidencia para todo el planeta, la difícil situación que atraviesa la sociedad estadounidense. Los resultados fueron una sorpresa para muchos, puesto que no entendían cómo un personaje misógino, xenófobo y racista, pudo ser elegido como presidente; entender estos resultados pasa por revisar la situación política y socioeconómica de Estados Unidos.

Las elecciones presidenciales fueron escenario de una campaña vergonzosa, donde primaron aspectos personales, mentiras y atropellos de parte y parte, una campaña donde los adjetivos promulgados se convirtieron en titulares de las noticias, y donde el programa era una simple decoración, demostrando de esta forma la degradación ideológica, moral y ética de la política estadounidense.

Fin del sueño americano

Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, se ungió como un país próspero, con una economía boyante y en crecimiento, producto de su fuerte aparato industrial. Valiéndose inicialmente de la reconstrucción de Europa y el desarrollo de las nuevas tecnologías, sumado al desarrollo del complejo militar industrial producto de la Guerra Fría, durante los años 50, 60 y 70 Estados Unidos representaba más del 25% del PIB global, hoy solamente el 16%.

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Entre los años 60 y 80 se configuró el denominado sueño americano, donde la clase media era protagonista de la economía. En 1970 la clase media participaba en el 62% del ingreso nacional. Sin embargo, en 2014 la clase media representó el 43%, mientras la clase alta estadounidense pasó del 29% en 1970 al 49% en 2014[1].

Este descenso de la clase media estadounidense se fue dando de manera paulatina producto de la desindustrialización del país, que comenzó a finales de los años 80 en el gobierno de Ronald Reagan, quien adoptó la liberalización económica basada en las concepciones económicas neoliberales. Estados Unidos se convirtió en el país de las grandes multinacionales que encontraron en el proceso de globalización la oportunidad de trasladar su producción a otros países, donde la mano de obra fuese más barata y las condiciones de inversión fuesen más laxas, por este camino comenzó la deslocalización industrial, cuya consecuencia real fue el cierre de múltiples industrias pequeñas y medianas, que dependían de suministrar insumos a las grandes empresas que salieron del país, dejando un sendero de miles de desempleados. Se estima que durante los últimos 15 años se cerraron 60.000 empresas industriales en Estados Unidos, dejando cerca de 5 millones de desempleados[2].

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Ver más: La “desindustrialización” de los Estados Unidos

ruinas-detroitDurante este proceso, la industria paso de representar el 23% del PIB en los años 70, al 13,1% en la primera década del 2000[3]. Esta situación genero un efecto devastador en la sociedad estadounidense especialmente en la población del viejo Cinturón Industrial, que paso a denominarse Cinturón del Óxido, producto de la crisis industrial y la crisis económica de 2008. Es posible ver la catástrofe industrial en ciudades como Detroit, otrora cuna de la industria automotriz estadounidense, donde miles de bodegas y fábricas se encuentran abandonadas.

Ver más: Detroit, una ciudad en ruinas, en fotos

desigualdadeeuuLa situación económica y social de los estadounidenses, ha venido a menos desde la crisis de 2008, el desempleo se situó en el 9,7%[4] en septiembre de 2016, y la pobreza viene aumentando, en Estados Unidos hay 46,5 millones de pobres, la misma población aproximadamente de Colombia.[5] El pueblo estadounidense no solo ha visto como su situación económica y social se ha deteriorado, sino que también ha visto como un sector minoritario del país acumula cada vez más riqueza. En medio de la crisis económica de 2008 se encontró como se desalojaba familias de sus casas, mientras el gobierno salvaba al sector financiero de Wall Street, aquellos que la habían ocasionado. La desigualdad en Estados Unidos es cada vez más apremiante, el 20% de la población más rica concentra el 88,9% de los ingresos, y el 1% más rico concentra el 43%, es más, mientras el salario de la mayoría de los trabajadores ha permanecido relativamente estancado desde finales de los setenta, las ganancias del 1% del tope se han incrementado en 156% y las del 0,1% del vértice piramidal han crecido en 362%.[6]

El voto contra el Statu quo

En el contexto socioeconómico descrito anteriormente se dieron las elecciones presidenciales, e influyó decididamente en los resultados finales. Desde las primarias se comenzó a manifestar el inconformismo del pueblo estadounidense con a la élite política de Washington ligada a Wall Street y las grandes multinacionales, descontento que  se evidencio por el lado de los demócratas con Bernie Sanders y por el lado republicano con Donald Trump.

Ambos candidatos, con énfasis, formas, discursos y orillas ideológicas diferentes, canalizaron el descontento social frente al denominado Establishment, posicionándose como outsiders de la política tradicional acumulando un importante capital social. Sanders perdió la contienda demócrata, pero obtuvo el 43% de los votos con un poco más de 13 millones, mientras que Trump, quien ganó la consulta republicana obtuvo el 45% de los votos con un poco menos de 14 millones.

La contienda electoral hacia la Casa Blanca colocó a Trump, que venía canalizando el inconformismo de ciertos sectores conservadores de Estados Unidos, frente a Hillary Clinton, quien era la máxima exponente del establishment gringo y la candidata oficial de Wall Street y de los grandes medios de comunicación.

La candidatura de Clinton representaba los intereses de aquello que en las primarias el pueblo había rechazado, su paso por el Senado y la Secretaria de Estado no fue el mejor, además de los escándalos de los correos electrónicos, cargaba el peso del descrédito de la Fundación Clinton, que maneja junto a su esposo y expresidente Bill Clinton. La mayoría de los recursos de su campaña vinieron de Wall Street, en un reportaje de la BBC en marzo del 2016, se señalaba que “la campaña de Clinton había recaudado US$13 millones de bufetes de abogados. A su vez, ha recibido poco más de US$3,7 millones de los sectores de títulos valores e inversión, US$889,000 de bancos comerciales y casi US$1,3 millones de otros sectores financieros. Muchos de los abogados que donaron a la campaña de Clinton representan a grandes corporaciones y bancos, así como a organizaciones de “banca en la sombra”: los fondos de cobertura, fondos de inversión y sociedades de responsabilidad limitada, asegura Zoe Thomas de la BBC”.[7] Sin contar que de los 5 donadores más grandes de la campaña general, se encontraban Goldman Sachs, Citibank y JP Morgan.

Ver más: Los vínculos de Hillary Clinton con Wall Street

Los demócratas y sus bases, incluido el mismo Bernie Sanders que había atacado a Clinton en las primarias por los intereses que representaba, se unieron en torno a la candidatura Hillary, sin embargo, este apoyo no movilizó nuevos votantes, en las últimas semanas de la campaña las encuestas mostraban cómo los votantes de Hillary se encontraban desanimados[8]. En la recta final, junto con el apoyo de la Gran Prensa estadounidense, se esperaba que Clinton ganará, no por sus virtudes, sino por el rechazo Trump generaba, especialmente en las minorías.

Trump por su parte, no levantaba los ánimos al interior de la cúpula republicana, varios ex contendientes en las primarias no apoyaron su campaña, e incluso los Bush manifestaron su voto por Clinton. La campaña se centró en atacar todos los aspectos negativos de Clinton, incluso su salud, y exacerbando un sentimiento nacionalista que se configuro en un discurso antinmigrante y xenófobo. Sin embargo, Trump criticó la política económica, no solo de Obama sino  la de sus antecesores, atribuyéndoles toda la responsabilidad de la actual situación económica del país.

El discurso incendiario de Trump, especialmente contra los migrantes latinos y musulmanes, atrajo a la población más conservadora de Estados Unidos, y fue precisamente este discurso el que maximizaron los medios de comunicación, en donde el llamado voto latino parecía ser determinante. Sin embargo, en el desarrollo de la campaña y la correría Trump hacía énfasis en la situación económica del país, rememorando la época de oro de la industria estadounidense, es más su slogan “Hacer de América grande otra vez”, apuntaba a este punto. El rechazo a la deslocalización industrial, a la liberalización comercial y a los tratados de libre comercio, incluido el NAFTA y el Transpacífico, levantó su campaña y la impulsó, Trump ganó en 7 de los 12 Estados del Cinturón del Óxido, que tradicionalmente votaban por los demócratas, y que finalmente fueron los decisivos para su victoria.

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¿Qué pasará con Trump presidente?

Si algo era claro con Hillary es que todo se iba mantener igual, tanto en la política interna como externa, con Trump lo que reina es la incertidumbre. Sin embargo, es posible prever una serie de escenarios, especialmente porque la institucionalidad estadounidense está bastante engranada y determinada por ciertos intereses, que fijan la agenda de la Casa Blanca.

El margen de maniobra del presidente de los Estados Unidos, al contrario de lo que muchos creen es limitada, quienes dictan la agenda de gobierno son Wall Street y las grandes corporaciones a través del gigantesco lobby que adelantan tanto en el Congreso como en la Casa Blanca. Para ellos Trump no representa una amenaza, lo cual quedó en evidencia al día siguiente de su elección, mientras diversos analistas preveían una caída en la bolsa de valores de New York, lo que realmente sucedió fue una subida en los índices, demostrando de esta forma su aceptación del presidente electo, quien nunca los ataco, ni puso en tela de juicio su papel en la estructura económica de Estados Unidos.

Frente a los acuerdos comerciales, Trump tiene poco de margen de acción, la renegociación del NAFTA, pasa primero por generar acuerdos con las grandes multinacionales que se han beneficiado del acuerdo, y ese camino puede ser largo, especialmente por la fuerza que tienen en el Congreso estadounidense. Sin embargo, se puede esperar que Trump no firme ningún otro tratado, lo que congelaría el Transpacífico, el Transatlántico y en América Latina los posibles TLC con Brasil y Argentina.

Trump tiene serias limitaciones en el desarrollo de la política interna, especialmente en la modificación de leyes. A pesar que la mayoría del Congreso, tanto en la Cámara como en el Senado, es del partido republicano, Trump es minoría, pues muchos de sus copartidarios no lo apoyan, lo cual significa que cualquier proposición del Ejecutivo tiene que pasar por un largo camino de negociación política.

En cuanto a la situación de los inmigrantes, Trump mantendrá un tono fuerte, pero la realidad para ellos y especialmente para los latinos, no será muy diferente a la que viven actualmente. Durante el gobierno de Obama se deporto la mayor cantidad de inmigrantes que en cualquier otro gobierno, cerca de 2,8 millones[9], lo que le valió el apodo de Deportador en Jefe. Si Trump cumple su promesa, cerca de 2 millones serían deportados, cifra similar a la de Obama.

Ver más:  Obama: El Deportador en Jefe

En cuanto a la Política Exterior, se comienza a evidenciar un cambio, especialmente con la relaciones con Rusia, con la cual busca aliarse para ponerle fin a ISIS, las declaraciones de Putin y del mismo Trump una vez conocido el resultado apuntan a esto. Trump considera que el enemigo principal de los Estados Unidos no es Rusia sino China, y es una posición que tiene un gran respaldo al interior del Pentágono.

La política exterior frente América Latina no cambiará, para Estados Unidos el objetivo principal en la región es recobrar su influencia. Esto lo ha venido haciendo utilizando todas las formas, desde golpes de Estado como en Honduras, promoviendo golpes blandos o constitucionales como Paraguay y Brasil o financiando la oposición para ganar elecciones como Argentina. Trump mantendrá esta estrategia, utilizando cualquier forma para conseguirlo. En este entendido es probable que mantenga su apoyo al proceso de paz en Colombia, incluido el apoyo económico contemplado en el programa Paz Colombia; finalmente frente a Cuba, Trump no tratara de levantar el bloqueo económico, sin embargo, mantendrá las relaciones actuales, promoviendo la inversión estadounidense en la isla, solo hay que recordar las intenciones que en su momento tuvo para abrir un hotel de su propiedad en la Habana, pero seguirá con su discurso agresivo contra el gobierno de Raúl Castro con el fin de mantener el apoyo de los cubanos en Estados Unidos.

Finalmente, las elecciones de Estados Unidos revelaron la crisis política por la cual atraviesa, manifestada no solo en el show mediático vergonzante de la campaña, sino en el enorme descrédito de la elite política que ha gobernado. La situación económica es hoy el problema principal del pueblo estadounidense la cual ha generado una gran problemática social, y así lo dejo ver con su voto, no solo en las generales, sino desde las primarias. Hillary Clinton perdió por los intereses que representaba y Trump ganó a pesar de sí mismo, y con él Estados Unidos no tendrá más cerca el sueño americano.

*Andrés Aristizábal es Internacionalista y coordinador Centro de Estudios Latinoamericanos – CELU


[1] http://app.eltiempo.com/mundo/ee-uu-y-canada/analisis-de-por-que-gano-la-ira-en-estados-unidos/16749125

[2] http://app.eltiempo.com/mundo/ee-uu-y-canada/analisis-de-por-que-gano-la-ira-en-estados-unidos/16749125

[3]http://observatorio.desarrolloeconomico.gov.co/base/lectorpublic.php?id=530#sthash.gok2N3Yn.XZ6BTyHW.dpbs

[4]  Cifra bajo la metodología U-6 que contabilizan tanto a las personas que están ocupadas en puestos de trabajo de tiempo parcial así como a aquellas que han abandonado recientemente el mercado laboral

[5] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/01/140127_eeuu_desigualdad_cifras_obama_tsb

[6] http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/estados-unidos-pasmosa-desigualdad_305511

[7] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160318_elecciones_eeuu_2016_financiacion_lf

[8] http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37855985

[9]http://www.teinteresa.es/mundo/Obama-presidente-mas-inmigrantes-deportado-deporter_in_chief_0_1687031367.html

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