Domingo, julio 23, 2017

Reflexión sobre la educación superior en América Latina

Reflexión sobre la educación superior en América Latina

Por: Orlando González Bonilla

Un tema de gran importancia para las personas que estamos dentro de la educación superior es reflexionar sobre cómo está la educación superior en Latinoamérica, cuáles han sido las contribuciones de las Instituciones de Educación Superior (IES) en su contexto, y que debemos proponer para que la academia de respuesta a los requerimientos de la sociedad.

Un punto de partida es el planteamiento de que hoy los sistemas de educación superior en América Latina están teniendo cambios en su dinámica. En el proceso de dar respuesta a los cambios que se dan en los contextos políticos, económicos, y sociales, se han planteado temas como el de la internacionalización, la ampliación de cobertura, la calidad, y el uso de las tecnologías de comunicación e información entre otros.

Una educación superior que ha visto cómo está marcada por la misma evolución de la sociedad, factor que ha conllevado a que se haya modificado  su regulación, el número de instituciones de educación superior, así como la composición de sus estudiantes: con mayor participación femenina,  mayor número de estudiantes que  laboran, y más estudiantes de postgrado.

Claudio Rama en la introducción al documento “INFORME SOBRE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE 2000-2005 La metamorfosis de la educación superior”, plantea los siguientes aspectos; La Autonomía y el Cogobierno, La mercantilización y diferenciación, la masificación e internacionalización.

En la primer reforma se hace referencia a la autonomía y el cogobierno; se plantea la necesidad de dar respuesta a los cambios presentados a inicios del siglo XX, ante la conformación de estados modernos con procesos de industrialización,  presentándose la expansión de la cobertura de las universidades públicas, hasta principios de los años setenta donde se presenta una nueva transformación en la estructura de La educación superior.

La Segunda Reforma se identificó por el establecimiento de un  modelo binario – público y privado; de alta y baja calidad; como consecuencia del contexto mercantil, y que suscitó modelos de calidad, y precios diferenciados. Ello facilitó la expansión del sector privado, medido en términos de cobertura, matrícula e instituciones. Existe un cuestionamiento  sobre la poca participación de entes con calidad académica y otro mayor orientado a la absorción de la demanda insatisfecha y con menores exigencias de calidad.

Esta situación estuvo conjuntamente coligada a la ausencia de componentes de regulación de la calidad de la educación superior y se instauró un desajuste estructural en el marco de un sistema totalmente diverso e incontrolado. Este nuevo contexto permitió extender la cobertura social y regional, pero promovió estadios desemejantes de calidad.

Una tercera reforma se presenta actualmente en América Latina. Con la aparición de las nuevas tecnologías de comunicación e información, la internacionalización,  la rapidez en los cambios tecnológicos, los cambios en los ciclos y procesos educativos, y la presencia de  sociedades del conocimiento que promueven la educación a lo largo de la vida; han estructurado un nuevo contexto, el cual esta conllevando  la flexibilización y masificación de la educación. 

Este progresivo accionar en las tendencias de las personas hacia una mayor propensión a estudiar como instrumento para mejorar la calidad de vida propia y de su entorno familiar, y ser poseedores de un mayor capital intelectual que permita alcanzar el desarrollo económico de un país, han contribuido al desarrollo de nuevas modalidades pedagógicas e institucionales, la extensión de las ofertas disciplinarias,  mayor flexibilización de las estructuras curriculares y por sobre todo, un nuevo rol del Estado estableciendo procesos de fiscalización y control sobre la calidad y pertinencia de la educación superior.

Pero un interrogante que se presenta en cada una de las etapas planteadas anteriormente es como mejorar la calidad de la educación superior.

Ante esta evolución del proceso formativo en la educación superior, el interrogante hoy a quienes estamos en el mundo académico es el siguiente ¿qué debemos plantear en la educación superior  para que en los países latinoamericanos las universidades den respuesta a los requerimientos de la sociedad y por ende del sector productivo?

La respuesta a este interrogante se presenta en la siguiente propuesta en la cual están involucrados todos los actores que hacen parte de ese proceso educativo; Estado, Órgano de Dirección de las instituciones de Educación superior (IES), Áreas Administrativas de las IES, Áreas académicas de las IES, Docentes, Estudiantes, y el sector Real de una economía (Empresas).

  1. Un estado que promueva la educación integral, responsable en el proceso de asignación de recursos, con políticas coherentes entre el desarrollo de la economía y la formación de profesionales (aprobación de programas) que permitan dar respuesta a este crecimiento económico.

Mejor supervisión del manejo que se están dando en los entes que están desarrollando la educación superior, teniendo la calidad como aspecto fundamental para los entes educativos; con gran protagonismo en el proyecto de encontrar un trabajo coordinado con el sector productivo y las Universidades. Un estado que fomente la investigación aplicada.

En este proceso de calidad, los estados latinoamericanos también deben revisar cuales son los indicadores que van a permitir evaluar la calidad académica de una Institución de Educación superior. La verdadera calidad está en la respuesta a los requerimientos del entorno.

  1. Instituciones sean públicas o privadas, direccionada por personas conocedoras de la realidad mundial, con visión gerencial y con la convicción de que solo mediante la educación se puede dar el gran paso hacia el desarrollo de las naciones;

Administradores conocedores de los modelos educativos que pueden aplicarse en el logro de su objeto social; y que seleccionen y valoren a su equipo docente, al cual se les debe exigir el seguimiento de un modelo educativo acorde a una política institucional, pero a quienes se les debe remunerar acorde a su formación y garantizarles la continuidad a su trabajo.

Instituciones en las que el proceso de auto-evaluación, haga parte de una rutina permanente, no para dar respuesta a la supervisión del estado sino porque hace parte de sus convicciones.

  1. Áreas administrativas que en su diseño organizacional tengan claro que su trabajo está en función de la calidad académica. Que su trabajo se base en la asesoría a sus futuros estudiantes para que la decisión de su carrera, sea el resultado de un estudio técnico y no el resultado de un momento emotivo;

 Una vez se cuente con el estudiante se debe propender por: el desarrollo de convenios con el sector real, con otras instituciones académicas nacionales e internacionales; organización de  laboratorios y simuladores, construcción de escenarios de aprendizaje, adquisición de herramientas para el manejo de TICS, pertenecer a redes de bibliotecas, y asignar recursos para la investigación.

  1. El área académica: Aquí si se debe contar con el gran experto académico pero conocedor del desarrollo de la profesión en el mundo real. Este equipo de trabajo debe construir un currículo mediante el cual se contemplen: las asignaturas, El equipo docente, la metodología de enseñanza –aprendizaje con alta participación de las Tics y con una propuesta formativa para que el programa sea pertinente con los requerimientos de la sociedad.

Se debe conformar un equipo docente interdisciplinario, capaz de involucrarse tanto en el mundo académico como con el sector real.

  1. Un equipo docente con competencias para ser educador, consciente de su papel en el proceso educativo y el desarrollo de una sociedad, con gran visión de la problemática mundial, y que dominen por lo menos otro idioma.

Docentes que en sus objetivos exista claridad que su papel con sus alumnos es el de direccionarlos hacia el desarrollo de las competencias, acorde a los requerimientos de su profesión. El mundo académico necesita docentes que estén formados como docentes y que conozcan la realidad para que acompañen a sus estudiantes en la reflexión sobre como preparase para dar respuesta  a los desafíos que les presentara el mundo real; que enseñen al estudiante el cómo aprender.

  1. Estudiantes responsables y conocedores de que es lo que van a realizar en la Universidad. Conscientes de que la decisión de estudiar determinada carrera fue fruto de la evaluación de dos aspectos fundamentales (Competencias naturales y gusto por esa profesión seleccionada), estudiantes conscientes que en el desarrollo de su profesión va a tener más importancia el conocimiento y no la nota final que alcanzo en la asignatura.

Con los estudiantes se debe realizar un trabajo de acompañamiento desde antes de que se ingrese a la Universidad; Al estudiante se le debe asesorar sobre cuáles son los elementos claves que él debe evaluar en el momento de tomar la decisión de estudiar una profesión, y de la importancia de esta decisión.

El estudiante también debe estar en un proceso de autoevaluación permanente sobre sus competencias y las competencias que debe desarrollar el profesional de la carrera seleccionada, y que debe hacer para lograr el desarrollo de dicha competencia.

  1. El sector real: Es el laboratorio más importante en el proceso de enseñanza-aprendizaje, este actor debe ser un facilitador para que ese futuro profesional pueda culminar su etapa formativa mediante el entrenamiento que le va a permitir evaluar si ha logrado el desarrollo de las competencias requeridas para ejercer con calidad su profesión.

Con lo planteado en estos siete puntos, seguramente habrá mayor probabilidad en alcanzar una educación superior con calidad, pertinente con el contexto en el que se desenvuelva  y mediante la cual la sociedad latinoamericana será más eficiente y eficaz en el proceso de alcanzar un desarrollo económico sostenible, pero para quienes estamos en el mundo académico será un paso más en el proceso de búsqueda de alcanzar la calidad académica en la educación superior.

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