martes, octubre 22, 2019

Unasur, una aliada en el posacuerdo

Unasur, una aliada en el posacuerdo

Por: Giovanni Molano Cruz*

A pesar del manido reduccionismo, extendido entre académicos y reproducido por periodistas, la lógica fundacional de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no es simple y llanamente actuar frente a, o contra Estados Unidos. Tampoco es su leitmotiv suplantar a la Organización de Estados Americanos (OEA). Para varios de sus miembros es una entidad más y nunca han anunciado desligarse de la OEA o provocar su desmantelamiento; pero, sobre todo, Unasur materializa el regreso a la región de acciones de fortalecimiento de autonomía política, desarrollo económico e inclusión social con recetas y dispositivos propios. Comprender la pertinencia de este organismo internacional en un escenario posterior a la firma de acuerdos de paz, implica considerar el sentido que éste otorga a sus acciones.

Unasur es una organización regional con personalidad jurídica internacional y sede permanente, donde 12 países soberanos dialogan, cooperan, concertan acciones y posiciones comunes. Allí, los Estados miembros proyectan sus objetivos y defienden sus intereses, que bien pueden ser complementarios, contradictorios o conflictivos. Es integración no a través de la cesión de soberanía sino en arreglos políticos y acción colectiva.

Su máximo órgano es el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. El secretario, con funciones ejecutivas, debe actuar junto con la presidencia pro tempore, el Consejo de Cancilleres y 12 consejos sectoriales formados por representantes de cada Estado, frente a cuestiones de: defensa, salud, elecciones, energía, ciencia y tecnología, cultura, desarrollo social, economía y finanzas, educación, infraestructura, drogas y seguridad ciudadana. En esta diversidad temática sobresale la actividad en tres áreas.

La primera de ellas, aunque lejos de tener una política intergubernamental o hacer de Suramérica una comunidad de seguridad, el Consejo de Defensa Suramericano avanza en su labor cardinal: consolidar un espacio de paz, seguridad y prevención y resolución de conflictos; su trabajo se subordina a las cartas de las Naciones Unidas, así como a la oea y al Consejo de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de Unasur, y consiste en reuniones, seminarios y cursos (en promedio 22 anuales desde 2012),  y se nutre con los informes y documentos del Centro de Estudios Estratégicos de Defensa, creado por los ministros de Defensa de dicho organismo. Para la central y espinosa cuestión de fuerzas conjuntas, Chile y Argentina han dado el paso inicial en la región al crear la Fuerza de Paz Binacional Cruz del Sur, avalada por Naciones Unidas y habilitada para acciones de desarme y desmovilización. En la segunda área, a través del Consejo sobre el Problema Mundial de las Drogas, se elaboró una posición regional que fue concebida para ser defendida colectivamente en las Naciones Unidas, se configuró con base en las variadas experiencias, problemas y políticas en materia de los países suramericanos.
Y la tercera, en el Consejo de Salud, los ministros correspondientes crearon un comité para proceder de manera conjunta ante la industria farmacéutica, su tarea es aumentar el poder de negociación para reducir los precios que los Estados pagan a las multinacionales de medicamentos, y así ampliar el margen de acceso de la población a los tratamientos.

Gestión y resolución de conflictos

Como en todos los procesos regionales latinoamericanos, la concepción y funcionamiento de Unasur han estado determinados por el presidencialismo. Néstor Kirchner, Luiz Inácio Lula y Hugo Chávez fueron artífices de su gestación y creación, pero las acciones de mediación y resolución de conflictos han surgido del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.

Durante 2008, ante la crisis en Bolivia, los presidentes emitieron una diligente declaración de apoyo al gobierno y favorecieron la creación de una comisión para pacificar la interacción entre gobierno y oposición. En 2009, reprobaron el golpe de Estado en Honduras y, reunidos por la crisis que provocó el anuncio colombiano de instalar bases militares estadounidenses, confirmaron el interés común de solucionar pacíficamente los conflictos.

Un año después condenaron el conato de golpe de Estado en Ecuador y el Secretario de Unasur detuvo la escalada del conflicto entre Venezuela y Colombia. En 2012, los mandatarios enviaron una misión de cancilleres a la ciudad de Asunción motivados por el expedito juicio político contra el presidente de Paraguay y, ante su destitución, suspendieron temporalmente a ese país.

En 2013, frente al referendo en Las Malvinas para decidir si las islas “continúan siendo un territorio británico”, respaldaron el reclamo argentino de soberanía en éstas. En 2015, rechazaron la declaración estadounidense sobre Venezuela como “amenaza extraordinaria e inusual”, además señalaron esa medida como “amenaza injerencista a la soberanía”.

Y aunque fue infortunado el papel de su secretario, Ernesto Samper, para terciar en el conflicto de la frontera colombo–venezolana, fue el presidente pro empore de Unasur, Tabaré Vásquez, quien gestionó la reunión Santos–Maduro. También fue con la Unión de Naciones Suramericanas que Venezuela se comprometió a permitir el regreso de los colombianos deportados. En cada mediación el organismo regional ha jugado un papel constructivo e incluso ha evitado la violencia.

La paz en Colombia, asunto latinoamericano

Sin embargo, la institucionalidad de Unasur es frágil y su actuación ha estado marcada por la reacción. Pero esto es común a todas las experiencias de integración en el mundo, incluida la europea que tanto seduce
–y convence– a legos e investigadores como “el modelo” de integración, y actualmente hace agua ante refugiados e inmigrantes. También es innegable que algunos temas son inexistentes, como por ejemplo el litigio fronterizo entre Bolivia y Chile sobre el cual la organización no opina, tampoco lo hace sobre los delicados conflictos sociales y políticos que atraviesan Argentina, Brasil y Venezuela. En buena medida, ello se explica porque las decisiones se toman por consenso.

Con todo, si en Latinoamérica hay un tema que genera unanimidad y consensos es respaldar a Colombia para finalizar exitosamente los diálogos de paz. Cuba, como uno de los garantes, y Venezuela y Chile, como acompañantes, han desempeñado una función esencial. Todos los países latinoamericanos y caribeños han expresado su irretractable apoyo y buenos oficios al proceso de paz, si el Gobierno colombiano los solicita.

Así pues, atendiendo al llamado conjunto de las partes en los diálogos de paz, están en La Habana los delegados de Unasur, José Bayardi, y de las Naciones Unidas, Jean Arnault, encargados de contribuir con su experticia en los trabajos de la subcomisión técnica que discute el cese al fuego y hostilidades bilateral y definitivo, dejación de armas y sistemas de monitoreo y verificación.

En un escenario de posacuerdo en Colombia, a mi juicio Unasur es una de las organizaciones convenientes –con su Consejo de Defensa, pero no exclusivamente– para asuntos de implementación, verificación y refrendación. Incluso puede ser una instancia más en el proceso de cambio de la doctrina del Ejército colombiano hacia la exportación de su conocimiento y la aprehensión de prácticas de mantenimiento de la paz.

Todo depende del interés y la capacidad del Estado colombiano para movilizar la organización en torno a las exigencias –regionales y extraregionales– que demanda una política exterior de posacuerdo a corto, mediano y largo plazo. Para Unasur, participar en el sostenimiento de la paz en Colombia significa un pertinente impulso, tanto para amurallar institucionalmente la democracia, la paz y la seguridad en Suramérica, como para su posicionamiento internacional.

*Giovanni Molano Cruz es profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) – Universidad Nacional de Colombia

**Este articulo fue publicado originalmente  el 7 de noviembre del 2015 en el periódico de la Universidad Nacional de Colombia. UN Periódico Impreso No. 194

 

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